A través de la red social Facebook, Adrián vio las primeras imágenes de su hijo, que deambulaba lastimosamente en el corazón de la capital potosina; una de ellas tomada por el potosino Julián Martínez, para un concurso de fotografía, también se realizaron los primeros contactos con integrantes de San Luis Potosí Mágico, dedicados a la promoción del turismo, que apoyaron para el encuentro de Adrián y Julio.
La última vez que tuvo contacto con su hijo fue el 24 de diciembre de 2014, en la cena navideña; aunque estaba divorciado de la madre de Julio, la convivencia con él y sus dos hermanas nunca se interrumpió; el hombre hizo 30 horas de viaje en autobús, para llegar desde Tapachula a esta ciudad y reencontrarse con su hijo. Adrián recibió cientos de imágenes de Julio caminando en las calles, vestido de mujer, buscando comida o tirado en el suelo; ahora sabe que tiene problemas mentales, pero los augurios médicos le dan la esperanza de poder recuperarlo con un tratamiento adecuado para su condición.
El sistema estatal del DIF tomó en sus manos este caso, y la presidenta, Lorena Valle Rodríguez, giró indicaciones para que se le brindara todo el apoyo: pagaron los estudios de ADN para determinar el parentesco, análisis que permitieron saber que Julio se encuentra sano, sin enfermedades graves y además costearon los pasajes de ambos para regresar a su ciudad natal.
Como parte del apoyo, dieron a conocer una cuenta bancaria a beneficio de esta familia; las personas que deseen solidarizarse con ellos para costear un tratamiento psiquiátrico que le permita a Julio recuperarse lo más rápido posible, pueden aportar donativos al 5871 1316 4394 60 de Banco Azteca.
